
NUESTRA HISTORIA
No somos un hotel.
Tampoco una cadena de apartamentos.
Nuestra historia comenzó mucho antes.
Entre 1936 y 1940, nuestro abuelo Jaume vivió en el norte de Marruecos. Siempre nos habló de este lugar, de sus calles, de su gente y de una forma de vivir que nunca olvidó.
Sin saberlo, estaba sembrando una semilla.
Décadas después, en los años 90 hicimos nuestro primer viaje a Marruecos. Y entendimos lo que él había sentido.
Volvimos una y otra vez.
Con el tiempo, Montse —su nieta— decidió instalarse en Tetuán. Allí aprendió el idioma, colaboró con asociaciones locales y descubrió la vida cotidiana desde dentro.
Lo que había comenzado como un viaje terminó convirtiéndose en una relación profunda con esta tierra.
Años de idas y venidas.
De amistades que perduran.
De conversaciones en los cafés.
De paseos junto al Atlántico.
De Asilah y Tetuán.
De Tetuán y Asilah.
Hoy compartimos esa experiencia a través de una pequeña selección de alojamientos y experiencias para quienes desean descubrir el norte de Marruecos de una forma más cercana, tranquila y auténtica.
Porque no se trata solo de dónde te alojas.
Se trata de conectar con un lugar que también cambió nuestras vidas.