

NUESTRA HISTORIA
No somos un hotel.
Tampoco una cadena de apartamentos.
Nuestra historia empieza hace mucho tiempo....
Entre 1936 y 1940, nuestro abuelo Jaume vivió en el norte de Marruecos. Siempre nos habló de ese lugar, de sus gentes, de su forma de vivir. Nos enseñó historias, nos enseñó a contar en árabe... y sin saberlo, años más tarde, todo eso volvería a nosotros.
En los años 90 hicimos nuestro primer viaje a Marruecos. Y algo pasó. Nos atrapó.
No sabíamos explicarlo, pero lo sentimos. Ese primer contacto dejó una huella que nunca desapareció.
El tiempo pasó… pero Marruecos seguía ahí.
Años más tarde, Montse —su nieta— decidió dar un paso más y mudarse a Tetuán, donde colaboró con una asociación de niños y mujeres. Allí aprendió el idioma. Allí entendió la cultura desde dentro. Y allí, sin darse cuenta, se enamoró de este país. Desde entonces, Marruecos dejó de ser un destino. Se convirtió en casa.
Volvíamos una y otra vez.
Kilómetros, encuentros, historias…
Un “Salam Aleikum” con sabor a menta.
Noches de darbuka.
Días que huelen a sal y a especias.
Asilah y Tetuán.
Tetuán y Asilah.
Allí empezó todo.
Hoy abrimos nuestra casa para que tú también puedas vivirlo.
No como turista. Sino como parte de nuestra historia.